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La mujer directiva en la ONG

Hablamos con cinco directoras con motivo del Día Internacional de la Mujer para profundizar sobre los retos a los que se enfrentan día a día.

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, hemos analizado la representación femenina en los puestos de mayor responsabilidad de nuestras 208 ONG Acreditadas. Los datos revelan que el promedio de mujeres en los órganos de gobierno es del 44%, un dato superior al de otros sectores como el político (38%), el científico (26%) y el empresarial (23%). Además, la mujer ejerce de directora en el 50% de las organizaciones.

Estas cifras ponen en valor el liderazgo femenino de un sector que representa el 1,45% del PIB con 527 mil personas remuneradas, lo que supone casi el 3% de la población ocupada española. Para profundizar sobre la gestión de las ONG desde una perspectiva de género, hablamos con cinco directoras generales de ONG Acreditadas de diferentes ámbitos de actuación.

La gestión de las ONG es desconocida para muchos, ¿a qué retos te enfrentas en tu trabajo?

“A los de cualquier otra empresaria”, sostiene Isabel Guirao de A Toda Vela. “En una ONG es necesario gestionar, acompañar y motivar a los profesionales y voluntarios, atender las demandas y necesidades de los clientes, innovar para diferenciarnos del resto, trabajar en red. La diferencia es que nuestro negocio es de personas, para personas y entre personas, por lo que la transparencia para generar confianza en nuestros socios y donantes es fundamental”.

Marta Cardona, de Fundación Cris Contra el Cáncer, coincide en que el componente humano es un factor diferencial de las entidades sociales: “Tienes la visión estratégica, pero también tienes que bajar a la parte más operativa, motivando y desarrollando un equipo que tenga claro los objetivos y la causa en el corazón. Muchas veces aportas una parte personal que puede ser complicada de gestionar”.

La motivación también juega un papel importante en el día a día de Miriam Poole (Asociación Nuevo Futuro), quien comparte que su plantilla está formada mayoritariamente por educadores sociales: “Ya sabemos que el ámbito social es un trabajo muy vocacional y los sueldos son bajos; nosotros contamos con más de 500 trabajadores, por lo que uno de nuestros mayores retos es mantener al personal motivado para que presten la mejor atención”.

Por su parte, Maite Tiemblo (ASPANAES), pone el foco en que la actividad de las organizaciones prestadoras de servicios sociales suele ser menos conocida que la de entidades de otros ámbitos: “Nuestro reto diario es gestionar los recursos humanos, económicos y medioambientales para hacer efectiva nuestra misión. Esto se traduce en que la intervención específica que realizamos, así como el nivel de calidad de nuestros servicios sirvan para desarrollar al máximo las capacidades de las personas con TEA”.

Para Silvia Sánchez (Plena inclusión Madrid), la gestión de las ONG es un misterio para muchos porque “aún hay algunas personas que siguen pensando que se trata de algo más vinculado a la voluntariedad que a la profesionalidad, pero las organizaciones sociales tienen un alto nivel de profesionalización”.

La presencia de la mujer en puestos de responsabilidad en asociaciones y fundaciones de ONG Acreditadas es mayor que en otros sectores profesionales (44%). ¿A qué crees que se debe?

“Tradicionalmente, las ONG han sido un sector muy feminizado, debido al rol que se ha impuesto a las mujeres relacionado con el cuidado de otros”, acusa Isabel. Una observación a la que se suma Silvia, pues “muchas veces, cuando una familia tiene un hijo/a con discapacidad intelectual o del desarrollo, uno de los progenitores renuncia a su vida profesional; por regla general, los cuidados han recaído tradicionalmente en las mujeres”.

Otro factor es “nuestra capacidad de superación y resiliencia”, añade Isabel, “pues las mujeres hemos perseverado en la importancia y valor que tienen las ONG para dar respuesta a las necesidades sociales de nuestro tiempo”. En esta línea coincide Marta, pues “el Tercer Sector es un ámbito donde el voluntariado es fundamental y las mujeres siempre hemos estado muy implicadas. Cuando se empezó a profesionalizar, ya estábamos nosotras”.

Por su parte, Maite señala que hay sectores que tradicionalmente son más femeninos por razones culturales, una tendencia con la que, sin duda, van a romper las nuevas generaciones: “Hoy en día, hay más alumnas que alumnos en las universidades; creo que es cuestión de tiempo que se nivele la paridad en las carreras técnicas”.

Miriam también explica la mayor presencia de mujeres en el Tercer Sector por motivos culturales: “Entiendo que en la mujer existe una mayor sensibilidad hacia los aspectos sociales. Y esto ya se demuestra en que en todas las titulaciones académicas para acceder a trabajar en el sector de las ONG -Trabajo y Educación social, Psicología, etc.-, la presencia de la mujer es mayoritaria. Por ello, es lógico que sean mujeres las que alcancen los puestos de responsabilidad”.

¿Hay techo de cristal en el Tercer Sector?

“Desgraciadamente, sí”, afirma Isabel. “El porcentaje de altos cargos y directivos hombres sigue siendo mayor que el de las mujeres. Además, en muchas ONG no existe rotación en los órganos de gobierno y sus cargos suelen heredarse por inercia”, añade. Una desigualdad que también señala Silvia: “Siete de cada diez personas contratadas son mujeres, pero no es proporcional a la presencia en equipos directivos. No obstante, el techo se está resquebrajando, lo importante es que no nos detengamos”.

Para romper el techo de cristal, Miriam aboga por la corresponsabilidad: “Cuando una mujer que ha sido madre retoma su carrera profesional, lo hace con muchas ganas e ilusión, un ímpetu que a lo mejor han perdido las personas que no han dejado de trabajar. Las ONG tenemos que darles la oportunidad de retomar su puesto ayudándolas a conciliar”.

Paridad a todos los niveles, receta Maite: “En ASPANAES, tenemos un Plan de Igualdad que contempla medidas de conciliación y somos flexibles ante las necesidades de la atención de los hijos y personas mayores. No distinguimos entre hombres y mujeres”. Dar ejemplo con la práctica también es prioritario para Marta: “Las ONG tenemos que promover actitudes que faciliten ambientes de trabajo más humanos e integradores y facilitar la flexibilidad laboral”.

Dinos un eslogan para este 8 de marzo

Hasta desaparecer“porque la aspiración de algunas efemérides, como el Dia de la Mujer, el Día de la Discapacidad, de la concienciación del TEA, del Orgullo, y por extensión de todos nosotros como movimientos sociales, debería ser no tener necesidad de los mismos y por tanto razón de existir”, Silvia Sánchez

Los cuidados humanizan, ¡atrévete!Isabel Guirao

No tengo eslogan para el 8 de marzo, precisamente porque me encantaría que el Día Internacional de la Mujer no tuviera que celebrarse porque hayamos alcanzado la igualdad, Marta Cardona

Por la aportación de las mujeres a la sociedad del siglo XXI y su reconocimiento, Maite Tiemblo

Una mujer, una oportunidad, un éxito, Miriam Poole

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